Recuperan 12 valiosos lienzos robados de templos cusqueños
Un total de doce lienzos identificados como patrimonio cusqueño fueron repatriados de Bolivia, después de un año y medio de permanecer en poder de las autoridades del vecino país. Los hermosos cuadros de la Escuela Cusqueña que habían sido sustraídos de diferentes templos, llegaron la noche del jueves último a la ciudad en medio de extremas medidas de seguridad.Una comisión designada por el Gobierno fue la encargada de viajar hasta La Paz (Bolivia) para recibir de sus autoridades la docena de lienzos, los cuales serán devueltos, previa restauración, a las autoridades, párrocos y feligresía de San Sebastián, Ollantaytambo, Calca, Maranganí y La Recoleta, de cuyas iglesias fueron robadas, para luego ser vendidas en el vecino país altiplánico.Ha sido un proceso muy complicado repatriar los bienes incautados en Bolivia. Los trámites judiciales han demorado para que los cuadros regresen al Perú. Una labor encomiable ha realizado la Cancillería Peruana, el Ministerio de Educación y el INC. La tarea aún no ha terminado, porque todavía existen como doscientos cuadros y esculturas en Bolivia sin identificar, aseguró la directora ejecutiva del INC, María Elena Córdova.Dijo que en su momento la representación del Gobierno entregó fichas y fotografías que probaban la propiedad de los lienzos.
Hace más de un año y medio los hermosos lienzos de la Escuela Cusqueña llegaron ilícitamente hasta La Paz (Bolivia). Entre las pinturas que decomisó la policía boliviana y que se encuentran en el Cusco figuran La Virgen María con Santos Jesuitas, El Venerable Padre Carlos Espinola, San Francisco Xavier, Ecce Homo, Cristo Vejado, tres cuadros pertenecientes a la Colección de la Vida de San Lázaro, Mártires Cristianos, San Agustín en Éxtasis, Martirio de Santiago El Mayor y la Virgen María.Estas obras fueron encontradas en la casa de Pedro Díaz, quien se desempeñaba como agregado cultural de la Embajada del Perú en Bolivia.
En este inmueble se halló más de 200 objetos de arte religioso, cuya procedencia se hacía dudosa, por no estar catalogado.Cabe recordar que todo empezó en el Internet, cuando el INC-Cusco publicó un cuadro de la Pasión de Cristo, que había sido sustraído del templo de Ollantaytambo. La Cancillería boliviana contestó que, en efecto, había algunos lienzos en La Paz, al parecer producto de un robo sacrílego en el Perú.
Sin embargo, se sabe que en Bolivia se han decomisado numerosos cuadros de la Escuela Cusqueña, del pintor Diego Quispe Tito, pero por falta de un catálogo no se pueden repatriar. Algunos lienzos recuperados están envejecidos y por eso se restaurarán antes de entregarse a las parroquias. ------- End of forwarded message -------
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Subject: 8 colonial sculptures stolen in the Cathedral of Lima-Peru
Nadie sabe cómo pudieron robar esculturas de la catedral Manos inescrupulosas dejaron el altar de la capilla de Santa Ana sin una imagen
. Un equipo especial de la policía se encarga de la investigación. El obispo auxiliar de Lima José Antonio Eguren no podía ocultar ayer su indignación ante el general PNP Remigio Hernani Meloni.
Su visita al alto oficial tenía un motivo especial: Denunciar personalmente el robo de ocho valiosas esculturas talladas en madera, de la época colonial, que se encontraban en el altar de la capilla de Santa Ana, dentro de la Catedral de Lima.Monseñor Eguren aún no se explica cómo los ladrones sacrílegos pudieron sustraer las esculturas, de más de un metro de alto, sin ser detectados por el personal de seguridad del templo y pese a estar a media cuadra de Palacio de Gobierno.No faltan quienes conjeturan que los malhechores aprovecharon los trabajos de restauración del templo para sacar por piezas las imágenes, de incalculable valor artístico y cultural.En el 2004, La Catedral de Lima cumplirá cuatrocientos años de fundación y por ese motivo el Arzobispado de Lima inició la restauración de las capillas, como la de Santa Ana, además de las puertas, la sillería del coro, entre otros trabajos previstos.
Robo se descubrió la semana pasada
Las esculturas están talladas en madera fina y son desarmables, según explicó el obispo. El robo se descubrió el 8 de este mes, pero recién ayer al mediodía se denunció el hecho ante la Dirección de Investigación Criminal de la PNP (Dirincri), que nombró un equipo especial para ejecutar las investigaciones. Las imágenes robadas son las de San Juan Evangelista, Santiago El Mayor, El Buen Pastor, El Ángel, Conde de las Torres, La Fortaleza y otras dos que no habían sido registradas aún por el Instituto Nacional de Cultura (INC).Las esculturas se hallaban en un depósito del altar de madera de unos tres metros de altura de la capilla de Santa Ana. Fueron bajadas de los espacios decorativos y colocadas en ese lugar porque el altar iba a ser objeto de restauración.A un costado de este altar está el sepulcro del primer alcalde de Lima, Nicolás de Ribera (1535) reelegido cuatro veces como burgomaestre, en 1544, 1546, 1549 y 1554 así como de su esposa Santa Ana de Ribera y Dávalos.En el mismo sitio se encuentra el mortuorio del Conde de las Torres, José Damián Zevallos, oidor de la Real Audiencia del Perú, de quien también había una imagen tallada lo representaba de rodillas sobre un cojín que figura entre las imágenes robadas.El hurto se habría perpetrado después del 16 de agosto, fecha en que el INC terminó de registrar seis de las ocho imágenes sustraídas, según indicó el propio Eguren.
El último robo ocurrió en 1984
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All strung out over loss
Stolen Stradivarius has yielded a fiddle battle as Dallas owner sues workshop owner
11/17/2002
By ROY APPLETON / The Dallas Morning News
A masterpiece is gone but far from forgotten.
Ronald Neal remembers the fine shaping of maple and spruce, the varnish, the touch, the power. "It had a silvery, focused, penetrating sound," he said. "It was extraordinary." Now it's out there, somewhere – a 288-year-old violin from the hands of craftsman Antonio Stradivari. The honey-colored fiddle disappeared seven months ago from an instrument workshop in New York City. And while police and insurance investigators search, a dispute about money is playing out in a Dallas federal court. Cremona Society Limited, the violin's Dallas-based owner, has sued the workshop owner, Christophe Landon, alleging he was negligent in losing one of about 650 Stradivarius instruments surviving today. Mr. Landon – who builds, restores and sells violins, cellos and violas – took possession of the Cremona piece in February in hopes of finding a buyer. He told police he last saw the violin just after noon on April 9, when he left it with a client in a private room at his sixth-floor Upper West Side shop. He discovered it missing two days later. "I do not remember putting it back into the vault," Mr. Landon said last week.
The 288-year-old violin was valued at $1.9 million.
(Courtesy) He said he tried hypnosis in an unsuccessful search for clues. He and six employees passed voluntary lie-detector tests, but the client, a member of a U.S. symphony orchestra, declined to take the test, the violinmaker said.
The security system was working, and there was no evidence of a break- in at the shop, said police, who declined to discuss the investigation. The Cremona Society acquires and makes fine classical instruments available, by loan or sale, to musicians who typically can't afford such tools. Since 1996, it has provided instruments to musicians such as Mr. Neal, founder and concertmaster of the Dallas Chamber Orchestra, and Emanuel Borok, concertmaster of the Dallas Symphony Orchestra. Cremona's founder, Dallas investor and telecom entrepreneur Barrett Wissman, said he wants damages equal to the violin's replacement value – possibly as much as $4 million. But Mr. Landon said a $1.9 million insurance payment to Cremona in July is sufficient. Mr. Wissman, he said, is "trying to take advantage of a situation that's already tragic." The situation is indeed tragic, said Mr. Wissman, 40. "I've been distraught ever since it happened. ... I entrusted the instrument to him. ... He was sloppy and negligent."
AT A GLANCE
A few details about the missing instrument:
Built: 1714, Cremona, Italy Maker: Antonio Stradivari Size : 23 inches long, 9 inches wide Weight: About 1 pound Owner: Cremona Society Limited of Dallas Last seen: April 9 in a New York City workshop Value: Appraised in 1998 at $1.9 million Reward: $100,000; call 866-655-7773 with information Genuine Stradivarius instruments surviving today: About 650
SOURCE: Dallas Morning News research Mr. Landon, 43, purchased the Stradivarius on Cremona's behalf in 1998, paying $1.1 million at an auction in France. He restored the instrument and appraised it that year at $1.9 million. "He's made an $800,000 profit," Mr. Landon said. Any proceeds from the lawsuit, Mr. Wissman said, will further the work of Cremona. Mr. Neal, a Southern Methodist University adjunct associate professor, had the missing Stradivarius at his fingertips for five months in early 2001. "I'd put it up there on the short list," he said, when asked how the violin compares with others in his almost 50 years of play. "A world treasure has disappeared, and it may be gone forever." The violin, spanning 9 inches at its widest point, was built in 1714, during what's called Stradivari's Golden Period. Kemper Insurance Co., which insured the instrument and Mr. Landon's business, is offering a "no questions asked," $100,000 reward for information leading to the violin's return. (Call 866-655- 7773). And the violin is among more than 120,000 items and 17 Stradivarius instruments listed with the London-based Art Loss Register.
The register's database includes a 1727 Stradivarius violin stolen from Mr. Borok's Dallas apartment in 1985. The instrument was owned by the symphony. The register, a venture of the insurance industry and the fine-art community, has helped recover since 1991 more than 1,000 items valued at more than $100 million, said Anna Kisluk, director of art services for the register's New York office. Typically 10 to 15 percent of stolen art turns up, sometimes years later, she said. And the culprits generally are out to make a quick buck. "In most cases, it appears to be your basic thief," she said, not some sophisticate as seen in the movies. With the Cremona violin, perhaps the thief doesn't realize what he or she has, Ms. Kisluk said. But like many a Stradivarius instrument, it has been extensively cataloged and photographed. Mr. Landon declined to discuss the investigation or speculate on a motive. But in June, he told the New York Daily News: "I don't understand it, this thief. What would this person do, keep it for themselves, play it in solitude? Whenever it surfaces, it will be recognized." http://www.dallasnews.com/